Artículos Técnicos
Inseminación Artificial
Inseminación artificial: usted lo puede hacer ahora
Numerosos textos, artículos técnicos de revistas especializadas en reproducción bovina, conferencias, etc., han aportado material suficiente sobre la inseminación artificial (I. A.) en bovinos, enumerando sus ventajas e inconvenientes.
   Introducción
   Numerosos textos, artículos técnicos de revistas especializadas en reproducción bovina, conferencias, etc., han aportado material suficiente sobre la inseminación artificial (I. A.) en bovinos, enumerando sus ventajas e inconvenientes.
   Seguramente, todos dejan como mensaje final, que las ventajas superan ampliamente a los inconvenientes, por lo tanto, todo productor que tiene vacas, debería utilizar la
   I. A. como sistema de servicio.
   Sin embargo cuando analizamos el número de vientres inseminados por año en nuestro país (hay pocos datos oficiales), encontramos que en ganado lechero se insemina el 40% de las hembras, en ganado para carne el 1 al 3% y de este porcentaje, el 90% son vaquillonas.
   Si consideramos que la Argentina tiene 21.000.000 de vientres, con 4.000.000 de vaquillonas y 17.000.000 de vacas, se inseminarían 360.000 vaquillas y 170.000 hembras adultas.
   Enumerar las ventajas de la inseminación artificial, significa hablar de:
   . • Uso de genética superior.
   . • Uso de toros con facilidad de parto para las vaquillonas.
   . • Control de las enfermedades venéreas (Trichomonosis y Campylobacteriosis).
   . • Permite la implementación de diferentes programas de cruzamientos.
   . • Optimiza el manejo reproductivo del rodeo, permitiendo su organización y la evaluación de la eficiencia reproductiva.
   . • Disminuye el número de toros para repaso.
   
   ¿Por qué hay tan baja tasa de inseminación y por qué esa diferencia entre rodeos lecheros y carniceros?
   Muchas causas pueden enumerarse para los rodeos de cría: establecimientos de grandes extensiones, rodeos con alto número de vientres en manejos extensivos, limitaciones de infraestructura y recursos humanos, que juntamente con el progresivo desplazamiento de la ganadería de cría hacia regiones marginales, magnifican cada una de estas causas limitantes.
   La implementación de la inseminación artificial en estas condiciones necesita de una intensa participación humana, con muchas horas-hombre dedicadas a la detección de celo y al movimiento diario de los diferentes rodeos.
   La inseminación artificial deberá, entonces, realizarse mediante una metodología simplificada y con períodos cortos de trabajo.
   El análisis considerará igualmente tres temas que actuarían negativamente en la implementación de la I. A. en los rodeos de cría, superados en cierta medida en los rodeos lecheros:
   1 -¿ Hay avance genético?.
   2 -¿ Cómo manejar con eficiencia la detección de celo?.
   3 - La relación costo / beneficio.
   
   Genética
   
   La ciencia ha desarrollado la metodología (pruebas de progenie) para identificar toros de genética superior para los diferentes caracteres productivos en leche y carne. Los países desarrollados que la implementaron han mejorado sustancialmente la producción de sus rodeos.
    En nuestro país se utiliza genética superior probada en ganado lechero, seleccionada por pruebas de progenie extranjeras y nacionales; con ello se aumentó fuertemente la producción de leche por vaca y nadie duda del efecto positivo de la genética sobre la producción.
   La evaluación genética del ganado para carne en nuestro país se inicia al final de la década del 80 con la publicación de los primeros sumarios de padres en las diferentes asociaciones a partir de 1990.
   Sin embargo, para esa época, Canadá y EE.UU., fuente de exportación de semen, reproductores y embriones ya ofrecían información de sus pruebas de evaluación genética.
   Con un biotipo seleccionado por algunos países que no sería útil para nuestro sistema productivo, pocos datos de los programas de evaluación nacional y su escasa extensión/ difusión son algunas de las causas que llevan a subestimar el tema.
   Esta asignatura pendiente es la causa por la cual muchos productores consideran poco importante invertir en genética probada, utilizando en su lugar toros elegidos por su fenotipo, por la evaluación subjetiva de sus hijos, por una foto, un premio o por lo emocional; es decir ningún dato objetivo de producción con sus correlativas heredabilidad y repetibilidad.
   El criador ha puesto todo el énfasis en la fertilidad, porque ella es económicamente 10 veces más importante que la calidad de la res y 5 veces más que la ganancia de peso. Con ello ha subestimado el valor de lo que puede aportar la genética.
   En momentos de crisis como los actuales hablar de invertir en genética suena a utopía, pero atención, el productor de carne deberá considerarlo como un insumo más y recordar que la genética es una inversión que da beneficios a largo plazo.
   Deberá ir incorporando la genética que produzca el biotipo capaz de producir más eficientemente carne en función de lo que el medio le ofrece. Un programa de cruzamiento y de mejoramiento genético se puede implementar en forma rápida mediante la I. A.
   La genética se hace día a día y “mérito genético” no es cosa exclusiva de los cabañeros o para utilizarla sólo en un plantel de elite; cada servicio que se dé en nuestras vacas no es sólo una preñez, representa también una ternera o un ternero que en el futuro se incorporarán al rodeo como madre o como padre.
   El capital genético de nuestras vacas tiene valor comercial y se traduce en la producción. La elección de los toros para dar servicio a nuestras vacas determina cuánto será el mérito genético de los hijos y su capacidad probable para producir carne.
   Recuérdese algo tan simple como: “el mérito genético de los hijos, es el promedio del mérito genético de los padres”.
   

   
   

   
   Cuando utilizamos un toro con igual mérito genético al de la madre no hay avance genético en los hijos; y si el toro tiene menor mérito que el de la madre, los hijos retroceden genéticamente.
   Para servicio de vaquillonas parece obvio recordar la importancia que tiene utilizar toros probados para facilidad de parto, sin embargo, aún son cuantiosas las pérdidas de terneros y de vientres por usar servicio natural con toros sin datos sobre peso al nacimiento. También es escasa la oferta de semen congelado de toros probados con facilidad de parto para la inseminación de vaquillonas de 15 o 24 meses.
   “Los objetivos de selección para la cría del ganado para carne son un tema de permanente y apasionante discusión, pero hay que establecer claramente la diferencia entre herramienta y objetivo de selección, lo que es frecuentemente confundido al tratar el tema del uso de las DEP’s (diferencias esperadas de la progenie).
   Las DEP’s son solamente una herramienta de selección que permite al criador avanzar hacia el objetivo que se ha planteado en el mejoramiento genético de sus animales.
   Existen tantos objetivos como sistemas o situaciones de producción y cada productor debe encontrar su propio objetivo” (Musi, D.).
   Debemos recordar que las DEP’s son una predicción del mérito genético de un animal para algún carácter o rasgo productivo que ha sido medido objetivamente, a través del comportamiento de sus hijos; es decir, que mide la superioridad o inferioridad que un animal transmitirá a su descendencia con respecto a la base genética de la raza.
   DEP significa diferencia, por lo tanto cuando comparamos los datos entre dos toros, como por ejemplo: DEP de Peso al Destete ((PD) del Toro A = + 14 y Toro B = + 4, significa que en promedio, bajo iguales condiciones de manejo, sirviendo vacas de igual nivel genético, el Peso al Destete de la progenie del Toro A, superará en 10 kg a la progenie del toro B (14 kg - 4 kg = 10 kg).
   Existen DEP’s para: Peso Nacimiento, Peso Destete, Peso Final (18 meses), Aptitud o Leche Materna, Circunferencia Escrotal y las nuevas medidas a probarse serán los DEP’s para: Área de Ojo del Bife, Espesor de Grasa Dorsal, Grasa Intramuscular, Porcentaje de Cortes Minoristas (no disponible en las pruebas nacionales.).
   Las DPE’s que informan las cabañas de sus toros son pruebas comparativas entre sus toros y podrán compararse con toros de otras cabañas cuando los datos son procesados por la asociación de la raza.
    No podemos comparar DEP’s de la misma raza originados en diferentes países, ni DEP’s entre diferentes razas.
   La falta de claridad y de estandarización en los datos de algunos catálogos o publicidad del material ofrecido (reproductores, semen, embriones) dificultan el entendimiento y el uso por parte del productor.
   Es cierto que el conocimiento y la información que tiene el productor sobre cómo se maneja esta herramienta son escasos. Asociaciones, profesionales y técnicos del tema deberán incrementar su difusión, pero el productor debe aumentar su propio interés en conocerla, en informarse, porque ello significará poder utilizarla en beneficio de sus objetivos de producción.
   
   Detección de celo
   
   Este es el verdadero cuello de botella de la I. A. en rodeos de cría; varios factores contribuyen a lo difícil de la tarea:
   
   
   Las manifestaciones de los signos de celo:
   
    Número promedio de montas por periodo de celo: 8.
    Duración promedio del estro o celo (1ª monta hasta la última monta): 7 horas.
    Promedio de duración de cada monta: 4 segundos.
   
   Esto significa que la vaca, en promedio, expresa su estro durante 32 segundos en un período de 7 horas cada 21 días. Consecuentemente no tenemos mucho tiempo para ver en celo a las vacas y, además, muchas son menos activas en demostrar su celo y sólo se dejan montar 1 o 2 veces.
   Este comportamiento de monta también está muy influenciado por el porcentaje de celo diario (ciclicidad o funcionalidad de las vacas en íntima relación con su condición corporal), manejo del rodeo: estrés por malos tratos, brusquedad para hacer el rodeo, presencia de perros agresivos; rigurosidad del clima: frío, calor, tormentas, lluvia, granizo, nieve, etc.
   Cuanto más vacas estén en celo por día, más fácil es la detección por la formación del “grupo sexualmente activo”.
   
   Anestro post-parto de la vaca con cría:
   
   Se entiende por anestro a la falta de estro o celo, y lo consideramos un problema cuando está presente después del día 45 posparto.
   
   Dos causas provocan y alargan el anestro posparto:
    -La condición corporal
    -El amamantamiento
   
   La vaca de primer parto y especialmente la que viene de un primer servicio como vaquillona de 15 meses, expresará fuertemente este anestro posparto, siendo esta categoría de vientre la que más dificultad para la detección de celo pesenta.
   El desplazamiento de los rodeos de cría hacia las zonas marginales coloca a las vacas en un ambiente desfavorable para sus necesidades nutricionales, con pérdida de su condición corporal, que prolonga el anestro posparto y demora la fecha de concepción.
   Consecuentemente un importante número de vacas quedan vacías al final de la época de entore, incrementando así el refugo y disminuyendo la producción de carne.
   Una deficiente condición corporal en la vaca y el amamantamiento de su cría provocan para el hombre una seria dificultad en la detección de celo, especialmente en programas largos de inseminación, que se caracterizan por tener una baja eficiencia en la detección, muchas horas de trabajo del personal, gran movimiento del rodeo, intenso pisoteo de pasturas y una baja tasa de preñez final.
   
   Personal y apotreramiento:
   
   Debemos siempre utilizar personal idóneo y capacitado para cada tarea. Integrar el grupo con personas capaces de sumar esfuerzos para desarrollar correctamente un programa de inseminación y no insistir con aquellas personas que por su bajo grado de responsabilidad y dedicación nunca podrán tener buenos resultados. Ellos deberán ser destinados a otras actividades.
   Es muy importante que alguien (encargado, veterinario) con suficientes conocimientos del tema controle al personal, para que cada una de las tareas del programa se haga correctamente. Ese alguien también debe estar dispuesto a colaborar en la resolución rápida de los problemas para que el personal no se sienta con falta de apoyo.
   La inseminación artificial con detección de celos naturales necesita como mínimo de uno a dos meses de duración para lograr una razonable tasa de preñez; ello requiere una cantidad suficiente de potreros por el intenso movimiento del rodeo (pisoteo) y especialmente para momentos críticos (lluvias, sequía etc.).
   Estas, más otras causas, son responsables de la baja eficiencia en la detección de celo en vaca con cría y consecuentemente, cuando se la compara con el servicio natural, de una disminución del porcentaje de preñez de cabeza, y/o menor preñez general.
   Por todos los inconvenientes enumerados y por el riesgo de disminuir la tasa de preñez el productor sostiene que el servicio natural es más sencillo, eficiente, económico y, consecuentemente, no utiliza la I. A., aceptando probablemente sus ventajas.
   La situación descripta no sucede solamente en nuestro país. La detección de celo para poder inseminar es el inconveniente común para la mayoría de los productores de carne en el mundo.
   La ciencia ha investigado y lo sigue haciendo, para encontrar la forma de disminuir el inconveniente de la detección de celo y favorecer de esa manera el uso de la I. A., porque sabe de todos sus atributos favorables.
   Hoy la I. A. en rodeos para carne y especialmente en la vaca con cría puede realizarse mediante un programa corto, que ayuda a mejorar la detección de celo, disminuye la mano de obra y los movimientos del rodeo; es decir que minimiza los inconvenientes más importantes que habíamos planteado.
   Además, estos programas cortos agregan otras ventajas de manejo y de comercialización que analizaremos consecuentemente.
   
   Dos metodologías de inseminación artificial de programa corto son posibles:
   
    1. Con detección de celo: Sincronización de celos.
    2. Sin detección de celo: Sincronización de celo y ovulación, inseminación artificial sistemática (IAS) o a tiempo fijo (IATF).
   
   ¿Qué ventajas tienen la sincronización y la inseminación artificial?
   “La inducción y/o sincronización de los celos es una metodología que permite la incorporación de la I. A. y un agrupamiento de la parición con el consecuente incremento de la cantidad de kilos de ternero destetado” ( Butler y Alberio).
   La mayor cantidad de kg de ternero destetado se logra por el incremento en la tasa de preñez al principio de la temporada de servicio (mayor cabeza de preñez) y un desplazamiento de la preñez en las vacas cola de parición hacia la mitad de la temporada de servicio; la suma de ambos efectos produce un mayor peso promedio de los terneros al destete.
   La estacionalidad de los servicios en cría requiere una alta eficiencia reproductiva, porque cuanto más tarde paren las vacas en la temporada programada, menos tiempo tienen para empezar a ciclar en el próximo año. Consecuentemente habrá menos preñez, menos terneros, más vacas vacías y más rechazos.
   A medida que se atrasa la parición se va reduciendo en forma proporcional el tiempo de servicio efectivo, y así los animales que paren durante el último mes (cola de parición) disponen tan solo de 33% de posibilidad de preñarse nuevamente, si se los compara con la cabeza de parición.
   Con los programas de sincronización de celos podemos mantener y hasta reducir la estacionalidad de los servicios, incrementar la cabeza de preñez y aumentar el número de oportunidades de servicio en las vacas cola de parición, es decir, todo muy ventajoso para producir más con el mismo número de vientres.
   La sincronización de celos, adelanta la fecha de concepción al inicio de la temporada de servicio en el 40 – 50% de las vacas sincronizadas, con ello, es posible “incrementar aproximadamente, 25 kg de carne por hectárea.”( Alberio y col.).
   La sincronización nos permite utilizar la inseminación artificial, “una de las herramientas para producir más y del biotipo comercial que el productor-comercializador se haya fijado como producto en forma masiva y rápida” (Butler y col.), debido a la incorporación de genética probada.
   
   Ventajas de un buen programa de sincronización de celos
   
    1. Inseminar vacas con cría al pie sin aumentar el intervalo parto-concepción.
    2. Inseminar con o sin detección de celo en pocos días.
    3. Minimizar movimientos del rodeo para conservar condición corporal de ma- dre y cría, y menor daño por pisoteo de pasturas.
    4. Economizar horas-hombre afectadas al trabajo de I. A.
    5. Inseminar rodeo de alto número de animales.
    6. Aceptable costo-beneficio.
   
   Como ya vimos, los programas de sincronización de celos permiten hacer uso de los programas cortos de I.A., con sus ventajas adicionales (incorporando genética), y complementarlo con un servicio natural, con menor porcentaje de toros.
   Tener la posibilidad de inseminar vacas significa poder ampliar considerablemente el número de toros disponibles en el mercado (con valor genético), por no existir la limitante del peso al nacimiento, como sucede con los toros utilizados para vaquillonas, y de esa forma lograr una notable cabeza de preñez de genética superior.
   Las vacas vacías de la primera inseminación tienen más oportunidades de presentar celos durante el período de servicio natural y consecuentemente una mayor tasa de preñez de cabeza, un mayor índice de preñez general y consecuentemente más kilos de terneros destetados.
   Algunos programas de sincronización logran inducir celo en vacas con cría en buena condición corporal, acortando el anestro posparto y adelantando la fecha de concepción (cabeza de preñez).
   De la misma manera, la sincronización adelanta el celo y el servicio en las vacas cola de parición, disminuyendo el número de vacas vacías al final de la temporada de servicio (menor refugo).
   La sincronización de celos se realiza con diferentes hormonas y en distintas combinaciones, que se administran mediante implante subcutáneo, dispositivo intravaginal e inyectable.
   Estas hormonas actúan sobre la fisiología del ovario adelantando, atrasando o induciendo el celo (sincronización) y algunas induciendo la ovulación, lo que nos permite inseminar a tiempo fijo (IATF).
   Diferentes programas se han propuesto, todos con los mismos objetivos: inducir y sincronizar celo y/o ovulación con mínimos días de detección e inseminación, menor movimiento del rodeo y horas de trabajo, máxima fertilidad y al menor costo posible.
   La buena respuesta a un programa de sincronización depende de la fertilidad de los vientres, de su estado corporal al tratamiento, y del uso de un correcto programa de sincronización, acorde a la categoría de vientre a sincronizar.
   La vaca de primera parición y especialmente aquella que viene de un servicio como vaquillona de 15 meses, representa la categoría con menor respuesta a la sincronización y menor tasa de fertilidad, debido a sus elevados requerimientos tanto de producción como de crecimiento.
   Las razas índicas y sus cruzas también tienen una menor respuesta a los programas de sincronización, con tasas de fertilidad menores si las comparamos con las razas británicas y/o continentales.
   “En términos generales, consideramos que bajo esas circunstancias (categorías, raza) no debería realizarse tratamientos masivos, hasta que se tenga más conocimiento sobre cuál es la mejor forma de aplicar estos tratamientos y cuáles son los rangos de preñez esperable” (Butler y Cesaroni).
   Un programa de sincronización no deberá ser utilizado como oportunidad para realizar otros trabajos de manga o tratamientos. El manejo del rodeo durante la sincronización e inseminación deberá realizarse con el mínimo estrés.
   
   Prostaglandinas (PGF)
   
   La sincronización de celos por medio del uso de PGF lleva más de 15 años en nuestro país; es la metodología más utilizada, pero ella está restringida a hembras cíclicas, como lo son frecuentemente las vaquillonas y las vacas secas.
   La sincronización con PGF es económica y pueden hacerse programas de 1 o 2 aplicaciones.
   El programa de una sola aplicación de PGF induce un 60 – 70% de celo, con una dispersión de 2 a 4 días. Por ello es necesario inseminar con detección, mientras que con dos aplicaciones de PGF separadas por 11 días se induce el 90 – 95% de celo, con una dispersión menor ( 48 – 72 hs) y esto permite inseminar con o sin detección de celo.
   
   Resultados de diferentes programas de sincronización con PGF
   
   Todo programa de sincronización con detección de celo permite lograr un mayor porcentaje de preñez, pero requiere más días de trabajo (ver cuadros 1 y 2).
   La inseminación artificial sistemática (IAS) se puede hacer con 1 o 2 inseminaciones; el leve incremento de la preñez con la segunda inseminación no supera los costos de la doble dosis de semen (cuadro 3).
   

   
   El tratamiento de prostaglandina de dos aplicaciones combinado con otras hormonas (GNRH) permite realizar inseminación artificial sistemática (IAS).
   Los programas de sincronización de celo e inseminación sistemática de vaquillonas de 15 meses con dos aplicaciones de PGF generan bajos porcentajes de preñez, nada comparables con los que se obtienen normalmente en las vaquillonas de 2 años; por ello esta metodología no es recomendable.
   Una metodología utilizada en vaquillonas de 18 a 24 meses de edad, con un peso equivalente al 70% del peso de la vaca adulta (peso de la vaca vacía gorda para venta) y con personal para detectar celo e inseminar durante 12 días, se inicia con detección e inseminación durante 6 días, inyectando PGF el sexto día a los animales no inseminados y continúa con la detección e inseminación durante seis días más. Este programa reduce las dosis de PGF y logra altos porcentaje de preñez, siempre que la tasa de celo diario previo al tratamiento haya sido buena ( 4,5 – 5 %) (cuadro 4).
   

   
   Progestágenos
   
   Son hormonas administradas mediante implante subcutáneo o dispositivo intravaginal durante 7 a 9 días, junto con estrógeno y en los vientres que así lo requieran, se combina con PGF.
   Los progestágenos pueden usarse en animales cíclicos y no cíclicos y están especialmente indicados para vacas con cría; por su efecto inductor, sincronizador de celos y de ovulación, provocan celos con poca dispersión y permiten la inseminación artificial sistemática (IAS) en un solo día.
   Los progestágenos también están indicados para ser utilizados en la sincronización y la IAS en vaquillonas de 15 meses que alcancen el 70% del peso de la vaca adulta.
   Es imprescindible que las vacas a sincronizar tengan un buen estado corporal (ver cuadro 5). Alguien con capacidad para evaluarlo deberá señalar las vacas, vaquillonas o categoría de vientres que están en condición de ser sincronizados.
   Los animales con menor respuesta a la sincronización y baja tasa de preñez son las vacas de primer parto, especialmente si como vaquillonas tuvieron servicio a los 15 meses, las de razas índicas puras o sus cruzas y toda vaca con deficiente estado corporal.
   

   
   El programa requiere de 3 a 4 movimientos del rodeo y puede combinarse con un destete temporario durante 48 hs.
   Si la condición corporal (3 – 3,5) e intervalo parto-tratamiento (más de 45 días) son los adecuados, el porcentaje de preñez a la IATF se ubicará entre 40 a 60%, tal como se observa en los cuadros 6, 7, 8, 9 y 10.
   
   Resincronización
   
   El progestágeno permite realizar una resincronización de los vientres inseminados por IATF a los 16 días postinseminación, con lo cual celos y ovulación de las vacas vacías (50%) vuelven a ser sincronizados, recomendándose la inseminación con detección de celo durante 3 días.
   

   
   

   
   

   
   Esta metodología permite aumentar la preñez del rodeo por I. A. al 70 – 75 % (cuadro 11). Los diferentes programas tienen una serie ordenada de pasos que necesitan rigurosidad en su desarrollo, no permitiendo cambios, sustitución y demoras de las diferentes tareas.
   Estos programas de sincronización necesitan del uso de semen congelado de alta calidad, que asegure una buena tasa de fertilidad; por ello es recomendable su evaluación. Favorece el manejo durante la inseminación el uso de semen congelado en pajuela.
   Como todos los animales deben inseminarse en un solo día es muy importante la capacidad y habilidad del inseminador para el manejo adecuado de la descongelación e inseminación, necesariamente complementado con un ayudante, también competente, capaz de reemplazar al inseminador en caso de cansancio.
   Una interesante alternativa para implementar estos programas en un gran número de vacas son las organizaciones que ofrecen servicios de sincronización e inseminación, realizados por grupos de profesionales y técnicos, especialmente capacitados en el manejo de los diferentes programas, que disponen de todo su tiempo para el desarrollo de 73,3% 69 - 77 las diferentes tareas y consecuentemente, aseguran un buen resultado final.
   Una de las indicaciones del uso del progestágeno es inducir la actividad ovárica en vacas y vaquillonas en anestro (sin celo).
   Siempre se tiene una menor respuesta en los animales índicos y sus cruzas.
   El cuadro 12 muestra como el progestágeno induce el inicio de la actividad ovárica en vaca, acortando el anestro posparto, cuando el tratamiento es realizado más allá del día 45 después del parto y lógicamente en un estado corporal no crítico.
   Esta respuesta inductora de la actividad ovárica es marcadamente menor en la raza índica (cuadro 13).
   El cuadro 14 muestra el efecto del progestágeno en la actividad ovárica de vaquillonas en anestro, donde se observa un fuerte efecto iniciador de la funcionalidad sexual, logrando un buen porcentaje de preñez final.
   También se observa una respuesta menor en la raza índica cruza (ver cuadro 15).
   

   
   

   
   En vacas con cría de 9 establecimientos ubicados en diferentes zonas del país, con diferente condición corporal, se obtuvo un promedio del 49,31% (34,48 – 62,50) a primo inseminación, sin detección de celo, y a tiempo fijo (realizada en un solo día). En términos de eficiencia se puede aumentar el porcentaje de preñez realizando un repaso con inseminación artificial o servicio natural 18 días después, por un período de no más de 42 días, con una preñez final promedio del 93,06. Se observa en el cuadro 15 b el efecto negativo de la baja condición corporal sobre el resultado de preñez en la IATF (lote 6).
   

   
   Costo/Beneficio
   
   La evaluación económica del costo del servicio permite comparar alternativas que difieren en cuanto a técnicas y costos.
   A las diferencias económicas se agregan otras de carácter cualitativo y de manejo que pueden compensar o superar las diferencias expuestas, además de aquellas diferencias que se observan en los distintas modelos.
   
   Costo del servicio natural
   
   Para analizar el costo del servicio natural se deberá tener en cuenta el costo de oportunidad, que tiene por si mismo la presencia de los toros y los recursos forrajeros que son asignados a éstos y que no son utilizados para la producción de terneros. Este parámetro es aún más importante en zonas marginales, donde el porcentaje de toros a utilizar puede llegar hasta un 10% (cuadro 16).
   Se analiza el costo del servicio de un rodeo de cría a través de la I. A. sin sincronización de celos, sin repaso con toros, durante 90 días, en el cuadro 17.
   Recordamos que la I. A. tiene como ventajas el control de las enfermedades venéreas, la posibilidad de utilizar diferentes toros todos los años y el gran mérito genético para algún carácter que resulte de interés para el criador.
   Con esta metodología eliminamos la categoría toros, con el consiguiente beneficio de manejo.
   

   
   La principal desventaja de la I. A. durante un período largo es la variabilidad del éxito de la técnica por su alta dependencia al factor humano (detección de celos) y la menor tasa de preñez final, que puede variar desde un 5 a 10%.
   

   
   

   
   En el sistema de servicio natural el 60% de las vacas se preñan en el 1er mes de servicio, mientras que con I. A. con detección de celos no sincronizados, se preñan el 45% de las vacas; esto provocará en el rodeo menor porcentaje de preñez final, menos preñez de cabeza, con aumento de la preñez de cola, con terneros más livianos para una fecha de destete fija. El retraso en la preñez es acumulativo en los servicios del año siguiente.
   
   Costo estimado de una I. A. en vaquillonas de primer servicio con sincronización de celo, (cuadro 18) con la siguiente metodología:
   
   a) Detección de celo e I. A. durante 5 días. Al sexto día, aplicación de una dosis de prostaglandina a los vientres no inseminados. Continúa la detección e inseminación durante 6 días más. Continuación de la inseminación de los vientres que retornan.
   

   
   

   
   

   
   Beneficios
   
   Se analizan las diferencias de producción de kg de ternero destetado, entre un rodeo con manejo tradicional (servicio natural) y un rodeo con sincronización, inseminación sistemática y repaso con toro (Sincrovac).
   
   Para rodeo con servicio natural:
   
   1. Rodeo de 200 vacas.
   2. Tasa de celo diario del 3%.
   3. Duración del servicio: 90 días. Desde 1/11 al 31/1.
   4. Porcentaje de concepción: 60%.
   5. Distribución de la preñez: 60%, 30%, 10%.
   6. Inicio de la parición: 07/8.
   7. Peso del ternero al nacer: 27 kg.
   8. Destete: 1/4.
   9. Porcentaje de terneros destetados: 100%.
   10. Ganancia de peso 0,7 kg/día para los terneros producidos con toros.
   
   Para el rodeo sincronizado con progestágeno
   
   1. Inseminación sistemática el 1/11 al 70% del rodeo (más de 45 días de paridas) y repaso con toro hasta el 20/1.
   2. Porcentaje de toros: 2%.
   3. Porcentaje de preñez a la IATF: 50%.
   4. Porcentaje de retorno de las vacías a IATF: 100%.
   5. Ganancia de peso 0,8 kg/día para los terneros producidos por IATF.
   6. Peso al nacer del ternero: 28 kg.
   

   
   
   Retorno económico inmediato
   
   • Diferencia de kilos producidos con el uso de progestágeno: 5.560 kg.
   • Diferencia en pesos al destete con un valor de kilo $ 1,1: $ 6.116.
   
   Costo programa IATF de 200 vacas ( $ 15 x vaca ) ..... $ 3.000
   Costo semen ( $ 5 x dosis) ............................ ................$ 1.000
   Total costos .............................................................$ 4.000
   Ingreso Bruto ................... $ 6.116.
   Costos. ............................ $ 4.000.
   Ingreso Neto .................... $ 2.116. ( Cada 200 vacas).
   
   Beneficios del sistema no cuantificados económicamente:
   
   • Anticipar el diagnóstico de gestación en 45 días, anticipando así la venta de vacas vacías lo que permite disminuir la carga animal y aumentar las reservas forrajeras para los períodos críticos.
   • Facilitar el destete precoz por disponer de una ternerada muy homogénea.
   • Obtener mejores precios al vender un lote homogéneo.
   • Una recría e invernada más eficiente.
   • Un mejor control de la parición con la consiguiente disminución de pérdidas.
   • En establecimientos que realizan sincronización con IATF, las vaquillonas produci- das con este sistema alcanzarán el peso de entore 25 días antes que las logradas sin sincronización. (Sincrovac).
   
   Aplicación de la sincronización e IATF en vacas con cría cola de parición:
   
   La vaca cola de parición es una categoría en la cual se obtendrán menos kilos de ternero destetado, por tener una menor preñez durante el servicio, como por el menor peso al destete de sus terneros.
   El uso de un programa de sincronización con IATF es una herramienta de gran utilidad para disminuir o eliminar los efectos indeseables de esta categoría (Butler y col.).
   
   Cambios en la producción de kilos de ternero, con un tratamiento de progestágeno e IATF, en la cola de parición de vacas con cría.
   
   Para las vacas sin tratamiento
   
   ■ En un rodeo con servicio de noviembre-diciembre-enero las paridas (alrededor del 20%) presentan en el último mes (del 11/10 al 11/11):
   ■ Tasa de preñez alrededor del 60%
   ■ Fecha de concepción promedio: 15/1
   ■ Fecha de parición promedio: 26/10
   ■ Preñadas hasta el 31/1: 12
   ■ Peso de destete promedio (fecha destete 1/4) de 135 kg
    El resto es similar a lo descrito en el caso anterior.
   
   Para las vacas tratadas
   
   ■ Tratamiento realizado el 11/12
   ■ Fecha de IAS 20/12
   ■ Fecha de concepción promedio de las tratadas: 21/12
   ■ Fecha de concepción promedio del resto: 15/1
   ■ Fecha de parición promedio de tratadas: 1/10
   ■ Fecha de parición promedio del resto: 26/10
   ■ Preñadas a las IAS 10
   ■ Preñadas al retorno: 8
   ■ Peso destete promedio de tratadas: 172 kg
   ■ Peso destete promedio del resto: 135 kg
   
   
   Resultado
   
   • Sin sincronización: 1.620 kg $ 1.782
   • Con sincronización: 1.720 kg + 1.080 kg = 2.800 kg $ 3.080
   
   Diferencia entre sistemas: + 1.200 kg (74%)
   Fuente: Sincrovac.
   
   
   
   
   Costo de las tratadas:
   
   • Costo programa IATF ( 20 vacas) $ 300
   • Costo semen ( 20 dosis x $ 5) $ 100
    Total costos: $ 400
   
   Diferencia entre sistemas $ 1.298 - $ 400 de gastos: $ 898
   
   Relación Beneficio/Costo: 2,2/1
   
   El beneficio es de $ 44,9 por cada vaca incorporada al programa.
   
    A este beneficio se le deberá añadir los económicamente no cuantificados ya descriptos .
   
   Conclusión
   
   Analizadas las diferentes alternativas con sus ventajas, inconvenientes, costos y beneficios, cada productor evaluará la oportunidad o no de utilizar estas biotecnologías.
   Se deberá siempre recordar y tener en cuenta que ellas no mejorarán deficiencias nutricionales, sanitarias y de manejo y que esas condiciones son prioritarias en el rodeo, para luego implementar aquéllas, buscando una mayor eficiencia de producción.
   No habría ningún motivo para implementar estas técnicas para todos aquellos productores cuyas condiciones económicas y de manejo así lo permiten.
   
   Ventajas de un programa de sincronización con inseminación artificial a tiempo fijo ( IATF)
   
   • Facilita la incorporación de la inseminación artificial.
   • Corto período de inseminación y menor costo que la forma tradicional.
   • Menor uso de horas hombre.
   • Amplia el rango de reproductores a utilizar.
   • Permite la incorporación de múltiples cruzamientos.
   • Mejoramiento genético de todo el rodeo (toros probados).
   • Producción propia de toros superiores.
   • Mayor cabeza de parición con 18% más de kilos de ternero logrado.
   • Menor cola de parición con un aumento del 70% de kilo de ternero logrado en esa categoría.
   • Mayor intervalo patrocinio del siguiente servicio (asegura preñez).
   • Menor y mejor atención al parto por acortamiento del período de parición, (menor pérdida de terneros y vientre).
   • Mayor eficiencia de los tratamientos sanitarios de las hembras y sus crías.
   • Mejora la eficiencia en la utilización de los recursos forrajeros.
   • Facilita el destete precoz por disponer de un lote más homogéneo.
   • Obtener mejor precio al vender un lote homogéneo y de un solo origen paterno.
   • Una recría e invernada más eficiente.
   • Menor necesidad de toros.
   
    La I. A. exitosa no se logra por mera coincidencia, se debe planificar. Requiere organización, tiempo, personal suficiente, capacitado y con la fuerte convicción de hacerlo bien.
   
   
   
   Bibliografía
   
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   — BUTLER, H., CESARONI, G. y otros. Descripción de un tratamiento y metodología de trabajo para sincronizar celo/inducir ovulación e inseminar artificialmente a vacas con cría al pie. IV jornadas Cabia y I del Mercosur, agosto 1998.
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   Raúl Carlos Sara, Vet. Arg. Vol. XXIII. Nº 227. Septiembre 2006

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